Este trabajo es más que evidente que o lo amas o lo odias. Te atrapa. Es un chute que si no sabes controlar te puede descontrolar y darte una idea ficticia de lo que te rodea. Por ello, hace ya 4 años emprendí un camino para encontrar el equilibrio y una visión real de mi trabajo y de mi misma. Así puedo llevar con tranquilidad semanas de potenciales subidones y que se quedarán en el derroche justo de adrenalina para seguir disfrutando del trabajo. Llego al domingo con las pilas recargadas después de dos semanas que voy a recordar un tiempo.

Mis momentos de estos quince días:

Volver a trabajar con un grande como el Colegio Juan de Lanuza y su 40 aniversario, una gestión de prensa con Lane Clark en inglés y el optimismo de conocer a Jessica, con la que espero seguir trabajando.

Inauguración de Zócalo Andalusian Experience. Un proyecto con ganas de mejorar cada día y que huele a horas de “olés”, rabo de toro, tablao y éxito en el centro de la ciudad, y que con un poco de suerte se puede convertir en un negocio franquiciable.

Lo del trabajo para Ediciones B, llevando la prensa de la promoción de la gran escritora y amiga Elisabeht G. Iborra, ha sido una historia de miedo que un día ella y yo contaremos. Porque he sentido el ostracismo ante la excelencia y como algunas personas aún vestidas de hipsters, llevan a un señorito andaluz en el corazón. Ante ello, el trabajo bien hecho, con un llenazo en la presentación y un libro agotado en las librerías y que promete ser un top ventas. ¡Sí, lo va a ser aunque tú hayas querido evitarlo!.

Al veces me siento una privilegiada porque cuentan conmigo para conocer de primer mano novedades de diferentes tipos. Así disfruté de la nueva añada del rosado de Alquézar de Bodegas Pirineos. Estos encuentros sirven además de analizar el sector gastro para que la nueva hornada de prescriptores se encuentre con los consolidados; donde pasado y futuro conversan en el presente. Gratos momentos en los que solo una llamada puede joderte el momento para embarcarte en una gestión de crisis por el ataque injusto en redes de un mal nacido y que en equipo con un grande (dato inconfesable), lo solucionamos con sobresaliente. De ahí, de la crisis total, sale una idea y que anunciaremos pronto. Ya sabéis… cuando alguien llora, otro está fabricando pañuelos. Nosotros, mientras lloramos estamos pensando en cómo optimizar la producción de pañuelos.

Esta semana, disfruté con el segundo premio de La Bocca Mediterranean Deli, en el XXIII Concurso de Tapas de Zaragoza. Me encontré con gente increíble, profesional y honesta, con los corrillos  y cascarrillos, con los “holas” sinceros e incluso con otros menos sinceros, abundantes y sobreactuados. Muy, muy divertido. Lo mejor, irte a casa pronto y con el deber cumplido.

Las fotos de Gabi Orte.

El equipo de La Bocca antes de recibir su premio

Con gente buena y currante como Marta Tornos.

Lo mejor de lo mejor… El tiempo nos trata bien, Jesús Acín, Adriana Oliveros et moi.

Siguiendo con la agenda, el miércoles mañana presentamos Poker Ex a medios y agencias de eventos mi apuesta personal con Grupo Comar, propietario de Casino de Zaragoza y casinos más en España, Fran Lara e Inma Calleja. Gustó y mucho, aunque se que no es apto para mentes obtusas. Creo tanto en ello que tampoco me importa el silencio de algunos. No todas las personas han tenido la oportunidad de viajar, comprender, empatizar y tener esa visión. Yo tengo esa visión. En realidad es de las pocas virtudes que tengo. Ver con claridad lo que puede ser un éxito. Y si no acierto, ya he aprendido que “a veces se gana y a veces se aprende”.

Me encantó la visión de la periodista Eva Sereno para El Economista. Léelo aquí.

De nuevo, cuentan con mi presencia en la Ruta del Cocido, a cargo de Bodegas Carlos Valero y con la cocina del Restaurante Albarracín. Allí viví la experiencia “Ratatouille”. Es la sensación de probar un plato que hacía mil años que no lo tomaba y transportarme a la cocina de mis padres en el Barrio Oliver, hace 30 años, cuando mi madre hacía un cocido de mojar pan. Buen tocino, garbanzos de los que están a remojo un día entero y aceite de oliva. Y pan, mucho pan… Con esa melancolía y un reencuentro con Arturo Gastón y su envidiable proyecto www.abadiasamitier.com (envidia y admiración por su valentía a la hora de emprender un proyecto tan personal) y conversaciones de risas y fotos de Eduardo Bueso y Florentino Fondevila, me fui a Marengo International Deli, donde Tenemos que Hablar se presentaba ante el público.

Las fotos de Eduardo Bueso.

Vinos Matarile de Bodegas Carlos Valero

Carlos Valero en plena explicación de la historia del cocido

Reencuentro con Arturo Gastón

Mi viaje al pasado a través del cocido

 

 

Mi viaje al pasado a través del cocido (2< parte)

Myself By Eduardo Bueso

 

Fotos de Alicia Llamas en la presentación de Tenemos que Hablar de Elisabeth G. Iborra en Marengo

A esas horas ya estaba con fiebre, porque cuando no tienes tiempo para ponerte enferma, te proteges con brebajes a base de ajo, miel y limón que te recomienda tu mejor amiga y luchas para que no salga… y así pasan los días, aunque de pie, sientes todo el tiempo las manos frías y los ojos hundidos.

El jueves, degustación de cócteles con café con Cafés  Orús y Berlys en el Casino de Zaragoza y ausencia a última hora en los premios Aragón con Gusto. Cada vez le doy más importancia a lo que debe ser importante: nosotros mismos, nuestra salud y las personas que queremos.

Esta semana que avecina, corta pero con mucho mucho trabajo que me llevará a Las Margas Golf en una jornada de Puertas Abierta de Garlan Servicios Inmobiliarios en colaboración con Astún y Freixenet así como asistencia a eventos y reuniones.

Y si puedo me quedaré entre la nieve, con una chimenea y ya que estamos una copa de Freixenet Ice.

Y hasta que llegue el lunes, he optado por un fin de semana en la torre del castillo, con vino rico, con mis niñxs y por qué no, un buen negroni para escribir esta crónica.