Hoy, 8 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Mujer, y no precisamente porque sea algo extraordinario, que aquí llevamos desde la Prehistoria apechugando todas como jabatas; sino porque todavía quedan muchos retos y derechos pendientes para alcanzar la plena igualdad entre todos los seres humanos. Y quiero precisar seres humanos y no diferenciar entre hombres y mujeres aunque eso podría ser otro tema para un nuevo post.

En fin, nuestra sociedad actual que cuenta con más libertades que nunca necesita seguir evolucionando y queda mucho por hacer. MUCHO.

Con ese fin, se convocan huelgas generales y manifestaciones por todo el globo terráqueo, a las cuales es posible acudir, básicamente, para reivindicar que se fomente con medidas políticas y partidas presupuestarias esa igualdad a nivel social, laboral, legal, profesional, económico, sexual, etcétera. A las 19h la glorieta Sasera unirá a miles de personas para empezar a caminar juntos y en la que nuestros compañeros de vida no faltarán.

Ahora bien, honestamente, Elisabeth G. Iborra y yo nos hemos juntado a reflexionar sobre cómo fomentamos nosotras la igualdad y, desde aquí, queremos compartir un secreto con vosotras: lo más importante es ejercer esos derechos sin dejar que ni Dios (ni en su nombre) te los pisoteen y VIVIR EN LA IGUALDAD cada día de cada año. Que no se nos olvide todo el día 9 ni a los unos ni a las otras.


Pues muchas veces, después de ponernos la camiseta violeta, llegamos a casa y educamos a los niños de manera diferente que a las niñas, o les compramos cuentos obsoletos en vez de preocuparnos de que los contenidos y sus mensajes sean igualitarios y no machistas… O nos ocupamos nosotras de limpiar la casa porque ellos nunca la dejarán tan perfecta e impoluta… Pues mira, tu tiempo libre es más importante que el polvo, salvo los que te echas al cuerpo, claro (by the way, queridas: no finjáis orgasmos, va en contra de todo el colectivo clitoriano mundial).


Además de intentar ser coherentes con nuestro propio discurso 24/7/365, hay cientos de maneras de fomentar esa igualdad, el bienestar y la equidad de oportunidades para las mujeres, y aquí te vamos a proponer unas cuantas ideas:

1) Preocúpate por conocer a los talentos que dan la nota en tu ciudad como la mañica de 31 años Esther Borao, una ingeniera industrial que ha mezclado la electrónica, la robótica y el arte, montando, con su empresa Innovart, proyectos tan chulos como The Ifs, un juguete para que niñas y niños aprendan a programar sin necesidad de saber leer que le ha llevado hasta Silicon Valley. Igual la conoces porque trabajó en El Hormiguero como científica, pero más allá de la fama, es miembro de la asociación zaragozana Makeroni y, junto a Edelvives, acaba de lanzar Academia de Inventores en Aragonia, donde intenta atraer a las niñas para que quieran trabajar en áreas científicas. También organiza eventos tecnológicos como Arduino Day (sábado 16 de marzo) o Women Tech Makers, para dar visibilidad al mundo maker, open source y a la mujer en la tecnología.

2) Para tus proyectos profesionales, aúna sinergias con periodistas y fotógrafas independientes como Camino Ivars, mujer multidisciplinar, las fotógrafas Aranzazu Navarro o Chus Marchador y con agencias de prensa, eventos, marketing y comunicación mayoritariamente formadas por féminas, como la de Marta Tornos  o la nuestra (autobombo, jijiji).

Con gente buena y currante como Marta Tornos.

 

Cuenta con diseñadoras gráficas, informáticas, artesanas y creativas como Alicia Llamas, que además de acompañarme en el día día de esta agencia, es la creadora de los preciosos muñecos de tela y guirnaldas personalizadas de Mundo Mimiki.

3) Lee a escritoras que escriban desde la igualdad de género, que promuevan en sus libros la independencia de la mujer, su autonomía tanto en sus relaciones personales como en sus hobbies o en sus viajes. Por ejemplo, el libro de Elisabeth, El amor me persigue pero yo soy más rápida, rompe con todos los patrones de los personajes y las parejas de las novelas típicamente románticas. Además, creo que fue una de las periodistas pioneras en empezar a viajar sola hace 23 años y que lleva casi un año triunfando con la crónica de su viaje por 33 países, titulada La vuelta al mundo de Lizzy Fogg y publicada en la editorial especializada en escritoras viajeras Ediciones Casiopea y que tengo el placer de gestionar parte de su difusión. 

4) Únete siempre a amigas que vivan en la igualdad y la disfruten, porque no hemos venido a este mundo a sufrir (bastante tenemos con los cambios hormonales) y los malos tragos se pasan mejor en buena compañía y con cava. A nuestro club en concreto, que conformamos con Patricia Sola, Leticia Arroyo y Alicia Llamas, lo llamamos Aquelarre del cava; y vamos catando cavas allá donde nos lo sirvan bien frío. (Aunque nos los podemos pagar, que para eso trabajamos, se admiten patrocinadores, gracias).

5) Por cierto, para aprender gozando, bebiendo vino rico en el que las mujeres tienen mucho que ver como Beatriz Martínez de Bodegas Alodia quien un día cambio su vida de ejecutiva de comunicación para trasladarse a una vida entre viñedos y una fantástica visión sobre los caldos del Somontano. Apúntate a catas de vino o reuniones gastronómicas donde se juntan mujeres, tanto expertas como aficionadas al buen arte de vivir, como las del Club Diviñas que organiza El Sitio de Eugenia, en ocasiones para recaudar fondos para causas benéficas como la lucha contra el cáncer de mamá. Disfruta de los bocados, elaborados por mujeres chefs que aunque fueron en tiempso quienes gestionaban las cocinas de los restaurantes, su presencia es minoritaria y hay que apostar por su crecimiento en el sector. Tapas con premio año tras año como las de Susana Casanova de La Clandestina Café, las vermuts preparados de Eva Costas de Envero Wine y la cocina inolvidable de Marisa Barberán de La Prensa con una estrella michelín. 

Eva Costas de Envero Wine

6) Disfruta de los programas producidos por mujeres sobre mujeres como Nosotras, creado por Adriana Oliveros. Acude a exposiciones creadas por Bea Lucea,  experta en patrimonio que cuenta con una agencia creativa especializada en arte y cultura o elige  teatro con temáticas que defienden la igualdad de la mujer, la cultura en general, como hace la directora Blanca Resano en la obra Coco, en homenaje a la diseñadora de Chanel, escrita por la dramaturga Susana Martínez e interpretada por las grandes profesionales de la plataforma de Actrices para la Escena, (en la foto de abajo), quienes defienden la visibilidad de la mujer en las artes escénicas.

7) Por cierto, busca diseñadoras independientes de tu ciudad para ver qué están creando y lucir con orgullo sus diseños (y promuévelas en las redes sociales, que para ti es gratis y para ellas supone promoción). Sin ir más lejos, en Zaragoza tenemos a Prokö, con una moda y unos complementos únicos, inimitables por mucho que lo intenten y su creadora, Patricia,  con una personalidad que enamora a todos; Kabuky Shop o La Modateca, la biblioteca de ropa o armario colectivo basado en el trueque, el reciclaje de ropa y la economía colaborativa.

Y, sobre todo, querida, haz esto cada día del año: toda la vida es nuestra, no solamente una jornada. Y hazlo con amor. 

Me siento muy afortunada de mujeres increíbles. Todos los días.