¡Qué cosas me ocurren!

Ayer subí unas fotos a Instagram del evento de Champagne Besserat el pasado jueves y en uno de los comentarios me invitaron a trabajar de Relaciones Públicas en una discoteca de Madrid. Si, ojiplática me quedé y menos mal que Beatriz Martinez de Bodegas Alodia, salió en mi rescate.

¿Por qué me lo sugirieron? No lo puedo llegar a imaginar. Quizás por los hashtag que utilicé y que incluían #rrpp

Hace unos días, el chico de reparto de Mercadona cuando me trajo la compra a casa, me preguntó después de intercambiar unas palabras que incluían cierto ingenio, que si quería trabajar para él. Entre halagada y ofendida, mi ego, tocado por la propuesta, me impidió saber de qué trabajo se trataba y por qué había pensado en mi… Quizás si hubiera sido más humilde, me habría ayudado a descubrir un poco más qué transmito y que soy realmente. Porque yo lo tengo claro. Pero ¿y tú?

Seamos honestos… no siempre lo tienes claro. Y lo entiendo.

La mejor manera de explicar en que consiste ser Relaciones Públicas es a través de los trabajos que realizo. Organizar la comunicación de las empresas lleva más de pantalla de ordenador y llamadas de móvil que de  “coqueteo social”. Y tiene tantos matices que entiendo que desde fuera la gente no llegue a entender las labores a realizar. Es quizás lo más costoso de delimitar y que incluso cuesta a clientes comprender y a mi poner en valor.

Soy comunicadora, estratega, reportera, asistente, secretaria, personal shoppoer, jefa de protocolo, conseguidora, chica de los recados, diseñadora, negociadora, investigadora, jefa de logística o becaria, todo por partes o a la vez.

1) Redactora: ¿El máximo reto y lo que me pone más “palote”? Enfrentarme a una pantalla en blanco y una historia por delante. Contar la versión realista y veraz para empatizar con los medios y los públicos. Porque si no cuento la historia del león, solo estará la versión del cazador.

Cuando te pones a escribir debes también ser multidisciplinar y saber adaptarte a cualquier ámbito: además de convocatorias de prensa, notas de prensa, dossier de presa y entrevistas, hay que escribir como blogger con nombre o en el anonimato,  ser la cronista de un evento o crear un post en redes con estilo.

2) Organizadora de eventos: los eventos, comenzando por los BBC (bodas, bautizos y comuniones)  tienen su complejidad, aunque con los DIY (Do It Yourself) de ahora la han convertido en una profesión en alza para mamás, primas o cuñadísimas.

Sin embargo, en algunas ocasiones, la excelencia es un baremo confuso al ojo humano, por lo que  organizar un evento como debiera hacerse es casi una apuesta personal. Quizás ya haya contado esta historia  pero cuando comenzamos a plantear Candy Bars hace 15 años, nos costaba dinero hacerlas. Simplemente porque el cliente no creía en ello. Así también ocurrió con los photocalls y los cocteles corporativos. Todo lo diferente no se apreciaba. Realmente era nuestra apuesta personal y frecuentemente te enfrentabas “Total ¿para qué?”…

Puedo asegurar que solo la suma de los detalles de un evento realizado con profesionalidad y guión deja un diez en la mente del invitado.

3) Pseudodecoradora. Los eventos hay que decorarlos. No importa el tamaño o la profesión. La crisis relajó la obligación de poner interés en crear ambientes, pero gracias a Dios, ante la competencia o te diferencias por los detalles o eres uno más. Eso sí, siempre si te permite el ppto, debes contar con un profesional.

4) Acomodadora: Llevar a las personas de un sitio para otro. Y que te sigan. Si en un evento, dices “por favor, ya pueden pasar a la otra sala” la respuesta es clara: nadie lo hará. Pero tal como me aconsejó Francisco Sanz, responsable de Eventos de El Cachirulo, hace ya casi 20 años, si les dices mirando con seguridad y si es sobre unos tacones mejor,  “por favor, acompáñenme a la otra sala”, os lo aseguro que lo harán. Nadie se resiste. 🙂

5) Responsable de protocolo: El protocolo es una herramienta eficaz que impide que tengas que negociar sobre algunas normas en eventos tanto soclales como institucionales. Pero tengo que deciros la verdad, cada vez que he pasado un plan de protocolo a una institución, sabía que era posible que se cambiarán lugares de precedencia o intervenciones. Aprendes a improvisar sobre lo imprevisible. El protocolo sirve para muchas cosas empezando a saber algo de las personas con solo sentarte a comer con ellas.

Recomendación, pon un libro de protocolo en tu vida. Te lo pondrá fácil

6) Anfitriona: Hace poco, me contaba un colega que aunque gestionaba en un evento las redes sociales, tuvo que “remangarse” y ejercer de anfitrión en un evento saturado para dar respuesta a medios e influencers. Así es nuestro trabajo. Y además se lleva en la sangre. Aunque no te hayan contratado para eso, me chirría que las cosas no estén preparadas. ¿Que lo imprevisble gane a lo previsible? No, no, no…

7) Portavoz: Ser portavoz es una putada para quien tiene un alto grado de timidez. Así que como quieres no perder una oportunidad, solo tienes que hablar como hablaría tu cliente. Contar esa historia en la que crees (dato fundamental). Nunca he gestionado una historia en la que no creyera. Porque se nota. Así que quien me considera una mercenaria, quiero aclarar que yo siento la camiseta. SIEMPRE. Y si no lo siento ya, tengo la libertad de dejar partir o irme.

 

8) Speaker: A veces el trabajo de contar esa historia reside en trasmitirla a un publico elegido, como me pasó esta semana en Épila, en la que hablé del proyecto de asociación de empresarios. lLa experiencia en asociaciones y en comunicación es una combinación necesaria para poder coger el micrófono con autoridad.

Y tengo que reconocer, todo ello siempre lleva algo de glamour. En algunos casos, en las formas, otras en el fondo.

De hecho, esta semana me hicieron un encargo especial. La marca francesa de champagne Besserat de Bellefont quería incluir en su listado de influencers y medios, nuevos perfiles para que pudieran asistir a la cena que se ofrecía en Los Cabezudos con motivo de su presentación en España.

Angel Moreno de Enjoy Zaragoza, Patricia Sola de Oído Cocina Radio, Elisabeth G. Iborra de Made in Zaragoza y Jesús Rodriguez de Zaragoza Plan (aunque finalmente no pudo sumarse) me acompañaron en una velada repleta de burbujeantes sensaciones con una propuesta gastro en perfecta sintonía.

La cata de seis variedades de champagne fue una orgía de matices, en la que las ostras, la gamba roja, el jamón Joselito, la chuleta de Tolosa y los dulces bailaron al son. Exaltación de materias primas acompañando a una marca que llega a España de la mano de Bodegas Enate y que será distribuida por Bodegas Carlos Valero y que viene con los deberes hechos. Presente en más de 200 restaurantes con estrella michelín, mi apuesta personal fue el Brut Millesime 2006, con ese aroma a experiencia y aún con vida por delante. Sobrio y solemne. Super.

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Para tus ojos, este seco GOLD, que te transporte a las playas de ibiza, al anochecer con deleite luxury y noche por delante.

La frivolidad en pequeñas dosis es sana e incuestionable y que la fuerza de la burbuja o la lágrima del vino os acompañe en esta semana.