No quiero hablar de mi.
Por eso, le pedí a la escritora, periodista y amiga Elisabeth G. Iborra, que hiciera un retrato literario de mi. Y esto es lo que escribió:
¿Qué es ser Relaciones Públicas? ¿Y tú me lo preguntas? La Relaciones
Públicas eres tú.

Como periodista, he conocido y sigo conociendo a cantidad de
profesionales del mundo de la comunicación y la organización de
eventos, y nunca he visto semejante nivel de profesionalidad, sin
ninguna necesidad de competir con los supuestos rivales, además.

Te conocí para poder escribir de un restaurante-espacio multifuncional
que representabas y, por voluntad personal y amor al arte de tu
vocación, me llevaste de la mano a descubrirme tiendas, bares y
personajes que me sirvieran para perfeccionar mi reportaje. Con tal
generosidad que no pude hacer menos que quererte como amiga en mi
vida. A partir de ese momento, te convertiste en mi referente en
Zaragoza. Ya no podía escribir sobre mi ciudad lejana sin tu criterio
imprescindible y omnisciente. Lo sabías todo y defendías todo lo
bueno, aun sin cobrar por ello. Por pasión.

En una década, te he visto levantar, promocionar y mover negocios,
empresas, ideas y eventos como si fueran tuyos, como si te fuera la
dignidad en ello, apoyando causas más justas y artísticas que
lucrativas para ti. Te he visto dando el alma por el alma de los que
te contrataban para sacar a la luz sus proyectos incipientes o bien
para salvarlos del ostracismo de lo desapercibido. Te he visto
resucitar cadáveres mediáticos y dinosaurios en peligro de extinción
que no sabían cómo hacerse valorar. Te he visto estresada por poner en
su sitio, es decir, en los medios, al alcance de la gente, valores y
conceptos en los que creías, y crees. Con una fe inquebrantable, te
cueste lo que te cueste personalmente.

Cuando te comprometes, investigas, rebuscas, te informas y amplías al
mil por mil lo que un cliente puede dar de sí. Te he visto escribir
notas de prensa que un periodista ni habría soñado redactar, nos las
das hechas. Y por eso los periodistas te adoramos, porque nos ahorras
tal cantidad de trabajo y esfuerzo que no nos queda más remedio que
darte las gracias y publicar. Lo das todo perfeccionado. Tú te tomas
todo el tiempo que no tienes ni nosotros tenemos. Y lo haces con
asombrosa precisión y documentación: Fotos, archivos, carteles bien
diseñados, documentación adjunta para ampliar, y eventos que dan mucho
que hablar.

Tu capacidad para montar verdaderos acontecimientos noticiosos entorno
a la gastronomía, el vino, la cultura, la moda, una triste enfermedad,
un concurso a nivel internacional o lo que quieran ponerte por delante
es realmente inusitada y destacable. Y tu eficacia la prueba el hecho
de que todos aquellos partenaires con los que colaboras para la
organización, continúan contigo a lo largo del tiempo, fieles porque
les resulta tan rentable como al protagonista de la noticia en
cuestión.

Nunca te fallan los patrocinadores y apoyos porque saben que tú nunca
les fallas a ellos.

Hay una honestidad en tu trabajo, de cara tanto a los clientes como a
los comunicadores, que te hacen única e imprescindible en el panorama
no sólo regional, sino nacional, y, últimamente, internacional.
Enhorabuena, te lo mereces desde siempre.

Tu creatividad sólo tiene explicación y parangón con la formación
continúa e incesante que tú misma te has forjado desde que saliste de
Zaragoza a estudiar a los grandes en el extranjero. Veo tus
estanterías repletas de libros sobre tu oficio para estar al día y
superarte y apuesto al Rojo a que acabarás revolucionándolo todo, si
no lo estás haciendo ya, cuando te dejan apostar por la innovación.
Sólo necesitas la confianza del cliente para darlo todo y elevarlo a
lo más alto.

Como periodista, yo no puedo negarte nada, porque nunca vendes nada
superfluo ni falto de interés. También es cierto que sabrías vendernos
una jaula de oro como un verdadero palacio florentino. Y eso, amiga
mía, es un arte que no todo el mundo puede tener.